El factor sorpresa lo es todo
El momento en que suenan los primeros acordes de la vihuela y el guitarrón en una serenata con mariachi en Zaragoza debe ser totalmente inesperado. Para lograrlo, necesitamos trabajar en equipo contigo.
Designa siempre a un "cómplice". Alguien que esté con la persona homenajeada y con quien el mariachi pueda comunicarse por WhatsApp minutos antes de irrumpir en la escena tras coordinar la reserva.
Elige el espacio adecuado (y pide permiso)
Una serenata puede hacerse a pie de calle, bajo un balcón, en el jardín de un chalet o en la mesa de un restaurante. Sin embargo, si vas a hacerlo en un establecimiento público o privado, es vital que informes antes a los camareros o al encargado.
Ellos nos ayudarán a escondernos antes de entrar o incluso retrasarán los postres para que nuestra llegada sea el clímax de la cena.
Horarios y normativas de ruido
El mariachi es un género acústico muy potente. Las trompetas y las voces proyectan muchísimo sonido. Si tu serenata es pasada la medianoche en una comunidad de vecinos, ten en cuenta las ordenanzas de ruido de tu municipio.
Nosotros sabemos cómo modular el volumen para ser respetuosos, pero una actuación entre las 20:00 y las 22:30 suele ser la franja ideal para evitar problemas y asegurar que la sorpresa brille.
El repertorio: breve, intenso y directo al corazón
A diferencia de un concierto, una serenata clásica no debe ser excesivamente larga. La emoción está a flor de piel. Un formato de entre 5 y 8 canciones (unos 30 minutos) es perfecto.
Elige dos canciones con mucho significado para vosotros y déjanos complementar el resto con rancheras románticas y clásicos infalibles de nuestro repertorio de mariachi como "Si nos dejan" o "Hermoso Cariño".

